viernes, febrero 02, 2007

Cigarrillos

Se acerca cordialmente, me ofrece algo, le digo que un café, me siento en la silla, la mesa esta vacia, deja el café, se disculpa por la taza, le digo que no hay problema, acerca una silla y se sienta junto a mí, pruebo el café, esta bueno, algo frío pero bueno, saca una cajetilla de cigarros, y me ofrece uno, pienso para mis adentros que no son de los preferidos por mi, que esos cigarrillos, son como fumar aire, no los desprecio, además los míos se acabaron hace poco, y no quiero ser descortés.
Aspiro una gran bocanada, para sentir el sabor a tabaco en mi boca, no es mucho, pero es agradable, boto el humo por mi nariz, y comenzamos a conversar, en realidad no es una conversación, es más bien un desahogo, un sacar afuera, no es uno de mis amigos, pero necesito sacarlo afuera para poder estar tranquilo, limpio, mejor.
Parto contandole de ella y luego de nosotros y de que ya no estamos juntos, asiente con la cabeza, eso me alivia un poco, no por que no quiera contar la historia desde un principio, es que los recuerdos y detalles, son los que me destrozán, son los que me aferrán al pasado, no dejandome tranquilo.
Empiezo a contarle, gran parte de los problemas que nos llevaron a separarnos, lo cual también hace que recuerde ciertas cosas, que tal vez no hubieran cambiado nada, pero hubiesen hecho aún mejor algunos momentos, me escucha con una atención casi de confesor, como si todo lo importante estuviera dentro de mi mente, y sus ojos me miran con la esperanza de que se lo diga todo, en parte eso me asusta, pero es realmente cómodo poder sacar todo afuera, con alguien así al frente tuyo es comodamente morboso.
Le pido otro cigarrillo, me pregunta si quiero más café, le respondo que no, terminando la frase con un amable gracias. Le cuento, que los primeros diás, después de la separación fuerón terribles, que cualquier cosa me hacia llorar, una canción, un aroma, una frase escrita por ella, regalos que me dio, era una vil magdalena, una esponja, me mira y ríe disimuladamente, aspiro un poco más del cigarrillo, no esta tan mal, incluso me estoy acostumbrando a su sabor.
Prosigo contandole, que después de estar separados, la seguí viendo, trataba de levantarme el animo, de mil maneras, pero pocas surtierón algún efecto en mi, ocupe mi buena onda y todo las ganas en crearme una coraza, pero cuando, la veía, esta se trizaba, y cuando quería conversar con ella, esta se rompía, finalmente opte por asumir todo, por darle tiempo al tiempo, en parte me ayudo, no fue una solución automatica, como a las que malamente estoy acostumnbrado, pero funcionaba bien, hasta ese día, bueno en realidad hasta ayer, si hasta ayer. Le pido un vaso de agua y otro cigarrillo, me deja el vaso, me da un cigarrillo, me da fuego, y con la mano hace un ademán para que continue, aspiro, boto por mi nariz y le digo, que en la fiesta de una amigo, ella llego con alguien, cordialmente lo presento a todos, en especial cuando llego a mí, estreche su mano y le dije mi nombre, el me dijo el suyo, y prosiguio saludando, en el trascurso de la fiesta no le preste mayor atención a ellos, converse con los demás, conocí gente nueva, baile, y bebí en gran cantidad, un buen “carrete”, ya en la madrugada, opte por irme, tome mi chaqueta, revise mis bolsillos, prendí un cigarrillo, un corriente, mi favoritos y me despedí de los pocos que quedaban en píe, ellos se habían ido hace uno minutos atrás, el andaba en auto así que difícilmente me toparía con ellos, pero no fue así.
Apago el cigarro, en el cenicero, tomo la cajetilla y saco otro, me da fuego, y no repara que le van quedando menos de la mitad de sus cigarrillos, avido por saber más, me pide que continue, le digo que camine un par de cuadras, con intención de tomar un taxi, no pasaba auto alguno, abrocho mi chaqueta hasta arriba y sigo caminando, tal vez más allá, tenga mejor suerte me dije, pero no, aspiro fuertemente, río y le digo ¿el destino no?, me mira y se encoge de hombros y me pide que siga, le digo que no encontré taxi, pero encontre el auto de ellos, ambos tratando de cambiar un neumatico, le cuanto que empeze a caminar rapido, para no encontrarme con ellos, pero ella grita mi nombre, giro mi cabeza y ella alzas sus manos, cruzo la calle, y ella me pide que les ayude a cambiar la rueda, que entre los tres será más fácil, y luego podrán dejarme cerca de mi casa, acepto, reviso todo, le pido permiso a el, tomo la llave de cruz, los miró, y con gran furia le golpeo la frente, ella grita y se aleja, el sigue en el suelo, le pateo su cara, y voy tras ella, la tomo de su pelo, el cual tiro hacia atrás, y hace que ella caiga de espaldas contra el frío pavimento, antes de que pueda colocar sus manos en su cara , propino duros y brutales golpes en su cara, la arrastro del pelo, hasta donde esta el , el cual entre murmullos algo dice, tomo la rueda de repuesto y la dejo caer sobre su cabeza, un sonido sordo me dice que no volverá a levantarse, retiro la rueda y por lo que veo, así será, ella semi inconsciente llora, la miró, beso su frente y dejo caer la rueda de repuesto, el sonido ya lo dice todo, así que no me doy la molestia de levantar la rueda, intruseo dentro del auto, encuentro una botella de agua, lavo mis manos, me seco en la chaqueta de el, prendo un cigarrillo, camino con dirección a encontrar un taxi, y así es, le doy la dirección de mi casa, pero a mitad de camino, le doy esta dirección, la tuya, lo apunto con el dedo y me asiente con la cabeza, lo entiendes, ahora, me mira y asiente con la cabeza, me dice que lo que hice es horrendo grotesco, que soy un animal, un enfermo, le digo que siempre lo supe, le pido un cigarrillo, me lo da, me saca de la sala de la mesa, me entrega a un policía, el cual me lleva a una celda, no habla conmigo, le pregunto si puedo tener cigarrillos, me mira y me dice que sí.
Terror Clown 2007

7 comentarios:

Marilú dijo...

Oiga, pero creo que los crímenes pasionales son más comprensibles que otros, ¿no? El único problema que le veo al cuento es que el protagonista probablemente muera pronto de cáncer pulmonar...

Respecto a su pregunta, linkee no más. Creo que el tema de los olores es un cuento real de terror!!!

Saludos.

Martin Bolivar dijo...

Los crímenes pasionales son un eufemismo machista.

Jotigliare dijo...

jaja que buena, inspirado en la realidad pero con distinto final, el cuento está muy entretenido, ¿de verdad harías eso o es solo tu gran imaginación?. jaja es broma amigo.
saludos

Anónimo dijo...

wooooo, weno weno, realmente seria capaz, tu respuesta me asustaria.

besos

gollum dijo...

gollum.

Creo que a todos alguna ves se nos pasa por la mente reaccionar de maneras que sabemos que no somos capaces de cometer

Me incluyo, mil veces e querido dar un buen golpe en el rostro de ella y decirle púdrete perra pero del pensar al actuar hay mil años de diferencia
Y mal que mal o aya pasado lo que aya pasado entre nosotros la ame y por respeto a eso no soy capas de comer la acción

Es bueno crear en la mente eso indica el odio y las ganas de borrar lo que nos cuesta.

lyann dijo...

increible!! no encuentro otra palabra que lo defina mejor...
debo reconocer que me pasan cosas con tus historias
te lo he dicho antes
si pudieras ver mi cara
cuando leo esto
yo creo
que lo comprenderias
pero no faltara oportunidad
bueno nos vemos
te cuidas
by

Terror Clown dijo...

Es lko que trato de lograra con mis relatos, y por lo que veo así lo hice.

Besos